Eudald Carbonell: «Si no se hace nada, la próxima pandemia vendrá y provocará el colapso de la especie»
El antropólogo, Premio Príncipe
de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997, alerta de la
falta de conciencia crítica y de la necesidad de romper con la
globalización para garantizar nuestra supervivencia
Eudald Carbonell (Ribes de Freser, Gerona, 1953) es uno de los arqueólogos y paleontólogos más prestigiosos de España. Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997 y director general durante muchos años de la Fundación Atapuerca
ha publicado numerosos libros y ensayos sobre la evolución social y
ahora, en plena crisis sanitaria, lanza un grito desgarrador al ser
humano para que sea capaz de tomar las riendas de su propio destino. De
eso habla su libro Elogio del futuro, sobre si
podemos incidir en la evolución de nuestra especie. Una pregunta que
hoy más que nunca cobra sentido y para la que Carbonell tiene la
respuesta.
-¿Qué es lo que tenemos que aprender de esta crisis?
-Ya
he dicho que la pandemia era el último aviso. Los que trabajamos en
evolución sabemos que el colapso está próximo si no se toman decisiones
importantes y se cambia el rumbo sobre adónde se dirige la especie en el
planeta. No los países, sino la especie. Y hablo de una estrategia de
futuro, no de lo que pasará en el 2022 o en el 2023. Me importa muy poco
eso. Lo que me importa es qué es lo que tenemos que hacer ahora con
esta advertencia para que el mundo funcione de otra manera. Y la primera
cuestión, en mi opinión como evolucionista, es que hay que parar en seco la globalización. Ya sé que esto que digo es muy fuerte. Parar en seco la globalización es parar en seco la uniformización.
-¿Entonces?
-La
uniformización es un peligro evolutivo y tenemos que ir hacia la
planetización, que es otro concepto muy distinto, que consiste en
mantener la diversidad y en el futuro, cuando seamos más listos y más
inteligentes, integrar esta diversidad. Debemos mantener la memoria del
sistema. ¿Por qué? Porque si no mantenemos las conductas, las culturas,
las lenguas y el conocimiento del sistema y tomamos una sola dirección y
rompemos con la diversidad, nos vamos a estrellar porque no habrá
ninguna memoria que pueda corregir nada. Por lo tanto, no estamos
preparados aún para uniformizar el planeta, además uniformizar no es la
mejor idea que puede tener la especie, es la peor. Ya lo estamos viendo.
-¿Por qué?
-Cuando tú
haces desaparecer la diversidad de un sistema, desde el punto de vista
de la paleontología humana, el sistema corre peligro. Porque no hay
alternativas. Es decir, hace 40.000 años había cinco especies de humanos
en el planeta. Esta muestra de diversidad permitía, en el caso de un
ataque de pandemia o de cambio climático, que hubiera gente adaptada a
todo tipo de sistemas, con lo cual si un sistema fracasaba en África,
había otro en otro sitio. Pero claro ahora que todo es uniforme los
sistemas fracasan y colapsan todos juntos. No hablo de dinámicas de
países, sino de la especie.
«Hemos llegado hasta aquí una especie
tan evolucionada tan inteligente y tan capaz, con tantos conocimiento y
con tanto pensamiento, y fíjate tú que no hay un protocolo universal
para parar una molécula»
-Entonces, ¿ve relativamente cerca la extinción del ser humano?
-La
veo cerca si no tomamos una dirección en la cual la especie dirija su
propio proceso evolutivo. Yo le llamo la evolución responsable y el
proceso consciente. Es decir, se trata de que la tecnología y la
biotecnología sean socializadas, que la energía se redistribuya en el
propio planeta, que la especie sepa hacia dónde vamos, cuántos queremos
ser en el planeta, dónde queremos llegar, si queremos salir del
planeta... Cambiar hacia una conciencia crítica de la especie y hacia
una consciencia que yo diría cósmica, superior, que nos permita saber
hacia dónde vamos, no dar palos de ciego por todos sitios. Hemos llegado
hasta aquí, una especie tan evolucionada, tan inteligente y tan capaz,
con tantos conocimiento y con tanto pensamiento, y fíjate tú que no hay
un protocolo universal para parar una molécula. Algo hemos hecho mal.
-La anterior pandemia fue hace cien años y parece que no hayamos aprendido nada...
-Claro,
hay una frase muy popular que dice que los humanos somos el único
animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Esto no es verdad, hay
otros animales que también tropiezan, pero en nuestro caso es muy
acertado. ¿Qué quiere decir esto? Pues que no aprendemos de lo que
hacemos mal o aprendemos poco. Esto se debe probablemente a nuestra
forma animal de sobrevivir y no una conducta social y cultural avanzada
como se correspondería a una especie sapiens. ¿Qué pienso yo? Que si la
pandemia se soluciona habrá en el mundo centenares de miles de
muertos, es una catástrofe muy importante. No es de la dimensión de la
mal denominada gripe española pero es una gran catástrofe, pero si
después continúa la economía más o menos bien, dentro de un año o dos
años nadie de acordará de esto. Con la manipulación y con la falta de
conciencia crítica de especie que hay en el planeta nadie se acordará.
-¿Es nuestro gran problema como especie?
-Exacto.
Es el gran problema que tenemos: la falta de la conciencia crítica de
especie y la falta de memoria del sistema. ¿Y qué pasará? Que si no se
hace nada, la próxima pandemia vendrá y provocará un colapso de la
propia especie. De ahí mis declaraciones de que este es el último aviso.
En el sentido de que se podía tomar conciencia y cartas en el asunto y
ponerse por delante y no esperar a amenazar otra vez nuestra historia.
Se ve que es un sistema que no funciona. Por tanto, o ahora mismo
cogemos las riendas de nuestra evolución o la evolución seguirá como
siempre, nos moriremos decenas de millones de personas, pero la
evolución continuará. Pero se trata de que esto no ocurra, de pararlo.
¿Dónde nos hemos equivocado?, ¿por qué no se ha redistribuido la
energía?, ¿por qué tenemos líderes y esto es lo peor que hay?, porque
viene de la evolución animal como los lobos y es un sistema
absolutamente anacrónico, y encima los líderes que tenemos, en general,
son los más ignorantes y lo menos preparados. Esto cuesta mucho de
entender, porque en un grupo de mamíferos como los elefantes, se
selecciona a la hembra que tiene más memoria, nadie selecciona a un
ignorante para que nos dirija. Hablo en general, no hablo concretamente
de nuestro país.
«Esta pandemia no es de de la dimensión
de la mal denominada gripe española pero es una gran catástrofe, pero si
después continúa la economía más o menos bien, dentro de un año o dos
años, nadie de acordará de esto»
-El cambio climático también juega en nuestra contra...

-Si
empezamos a acumular factores negativos, nuestra supervivencia en el
planeta va a ser complicada. No pienso en la extinción como un escenario
posible a corto plazo, pero si se encadenan crisis y el sistema no da
solución a lo que está pasando, sí que tendremos problemas. Es obvio. Si
no eres capaz de solucionar los problemas, cada vez tienes más. Esto es
así. Sabemos que en la historia siempre ha ocurrido así. Hemos tomado
un camino, en mi opinión como evolucionista, equivocado. Hay una falta
de concienciación de la especie, hemos de conseguir socializar la
innovación tecnológica, que puede ayudar a adaptarnos. Hemos de ser
capaces de generar una redistribución de energía que es una cosa obvia
para evitar los desequilibrios, ser capaces de anticiparnos a los
problemas, de intervenir en cuestiones fundamentales, no tan solo en la
comunicación sino también en la investigación... Hay que cambiar de modo
de pensar. Llevo diciéndolo 20 años, no yo sino mucha gente.
- Pero habrá quien piense que es un poco pesimista...
-Tenemos
que caminar hacia una sociedad en la que el conocimiento sirva para
pensar y no al revés. No son mensajes negativos, son realistas. Yo soy
positivo porque propongo cambios, transformaciones.