Cartas desde la Alquería.
"Por una Dos Hermanas planificada con ojos de Niños y Niñas"
Alquería,¿te imaginas lo que supondría en nuestra vida ciudadana promover y llevar a cabo un cambio de los parámetros de gobierno de la ciudad poniendo
al niño en el lugar ocupado por el coche y el adulto trabajador?.
¿Qué pasaría, Alquería, si las ciudades pasaran a gestionarse teniendo en consideración las necesidades y la perspectiva infantiles, así como el bienestar y la seguridad de los niños? Seguramente se volverían más habitables.
Francesco Tonucci (FRATO), pedagogo, maestro de niñas y niños, de miles de maestros y ciudadanos municipalistas progresistas escribió a finales del pasado siglo un libro precioso titulado "La Ciudad de los niños".
A partir de las propuestas del libro surgió en muchos municipios italianos y posteriormente en todo el mundo incluído España propuestas de rehumanización de los espacios urbanos, eso intentan las "Ciudades amigas de la Infancia"
Alquería,las transformaciones urbanísticas en los últimos decenios ha terminado por
fragmentar la ciudad en lugares separados haciéndoles perder su
naturaleza original de lugar de encuentro y de intercambio social.La POLIS va desapareciendo.
El ambiente urbano se percibe como peligroso y los niños pierden la
posibilidad de desplazarse solos por su ciudad para vivir experiencias
necesarias para un correcto desarrollo cognitivo, emotivo y social como
la exploración, la aventura o el juego. Siempre van acompañados al Colegio cercano, al parque situado al lado de casa, ¿hemos pensado lo que supone de pérdida de autonomía desde pequeño, Alquería?
Escuchar a los niños significa, de hecho, dar voz a
las exigencias de quién ha sido “minusvalorado” en la concepción de la
ciudad, "significa abrir un punto de vista innovador para basar en
lógicas y equilibrios diferentes una ciudad nueva".
Desde el principio los niños son seres sociales, colaboradores, preparados y capaces de comunicar si se le sabe escuchar, mirar y ver sus necesidades.
Alquería que te parece si en la ciudad se crearan "caminos seguros" hacia la escuela, con participación de familias, personas voluntarias, policía local... ¿ se necesitaría el movimiento de coches, y familias que llevan y recogen niños en los Colegio cotidianamente?
PROMOVER UN NUEVO PARÁMETRO.
Pedir
a las administraciones locales, concretamente a los alcaldes, que, en
lugar de utilizar al adulto, utilicen al niño como parámetro de
gobierno de la ciudad significa invertir la ruta e intentar detener el
proceso degenerativo que arremete contra el ambiente urbano.
Significa, Alquería, pasar de una gestión
que privilegia a los automóviles a otra que, en su lugar, favorece a los
peatones permite la recalificación de la ciudad bajo todos los puntos
de vista: el refuerzo del tejido social, la pertenencia, la seguridad y
la sostenibilidad del ambiente urbano.
* Promover la participación de los niños.
-Consejos de los niños enel Municipio o una Comisión de infancia como órgano permanente de participación.
A través de estos órganos, se puede hacer llegar a las autoridades la visión de los niños y niñas ante una determina necesidad, así como la percepción de problemas no percibidos por los adultos.Plenos Municipales de los Niños con las peticiones trabajadas en sus colegios.
A través de estos órganos, se puede hacer llegar a las autoridades la visión de los niños y niñas ante una determina necesidad, así como la percepción de problemas no percibidos por los adultos.Plenos Municipales de los Niños con las peticiones trabajadas en sus colegios.
*Garantizar la autonomía.
la planificación de espacios urbanos con la participación de niños y
niñas, la mejora del uso de los espacios deportivos o el aumento de la
seguridad en determinadas zonas de las ciudades, para que los niños
ganen en autonomía y puedan ir solos a la escuela o al campo de deportes
* Derecho al juego y a la movilidad segura.
Que los niños puedan salir solos de casa, como objetivo principal. Que
puedan recorrer las calles solos,jugar sin la presencia obligadas de sus familias, vivir experiencias propias, para lo
que es fundamental renegociar la relación de poder entre el coche y el
ciudadano; que los niños vuelvan a “ser de todos”, cuando el vecindario
tenía siempre un ojo atento a los niños en el barrio y había una especie
de responsabilidad (o solidaridad) social que además se transmitía a
los mismos niños.
Alquería, se trataría en definitiva tomar como parámetro del planeamiento urbanístico al niño, en vez del actual del adulto, trabajador
Se trata de aceptar la diversidad intrínseca del niño como garantía de todas las diversidades. Una ciudad apta para los niños, lo será para todas las diversidades. Es el momento de detener este progreso apresurado, de volver a poblar los centros históricos, de devolverles la calle a los niños, a la gente.
¡Cambiemos la ciudad! «Una ciudad adecuada para niñas y niños es una ciudad que es buena para todos » (Francesco Tonucci)





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