sábado, 25 de enero de 2020

Rosalía, la Mujer que adoraba los libros. Cuentos Municipales.



 
Rosalía, la Mujer que regalaba libros.
 Cuentos Municipales.
Pepe Oliver

 

Esta historia me la han contado y no sé que parte tiene de verdad, de fantasía o leyenda.

-Dice así- 

En el año 2.033 en el Municipio de Dos Hermanas, hubo una buena señora que se llamaba Rosalía  que adoraba los libros. Vivía en la Barriada de Vistazul. Desde pequeña su mayor satisfacción era  cuando se iba a la cama y antes de dormir leer un  ratito. Este disfrute lo aprendió de sus abuelos y sus papás que siempre le contaban cuentos.
 Se hizo mayor y quien la veían la reconocían enseguida porque Rosalía siempre llevaba un libro en las manos o en el bolso.
  Se la podía ver sentada en un banco del Parque de la Alquería, en los Jardines leyendo o en su jardincito de la barriada de Vistazul. 

Cuando viajaba en autobús o en el metro donde  casi todo el mundo llevaba un móvil en las manos, Rosalía  llevaba un libro abierto, ensimismada en su lectura.

 Estaba preocupada porque veía que en su pueblo, Dos Hermanas, a pesar de tener dos buenas bibliotecas, las gentes leían  muy poco.
 Rosalía y siempre tuvo una idea en la cabeza, una  frase que había leído en internet y que se le había quedado muy grabada.

-"la lectura perjudica gravemente la ignorancia"-


Le daba vuelta a su cabeza para ver el modo de como ella podía contribuir animar a la lectura a las gentes de su barrio y de su pueblo. Y...  
pensaba y pensaba...

Un día  le llegó una idea a su cabeza... tenía serias  dudas que funcionara, pero...
pensó que no pasaría nada por probar e intentarlo.

Ella misma fabricó una estantería pequeña que  pudiera colgar en la puerta de
 su  jardín que daba a la calle.
 
Pintó un cartel de madera con dibujos que tituló

-Libros, libres, suelta uno y coge otro- 

Y Rosalía, colgó la estantería repleta de libros... y se dispuso, llena
 de nervios a ver que sucedía. 

Los tres primeros días no pasó nada. Nadie se acercó, el cuarto y quinto 
día fué  peor, faltaban libros,  nadie los había intercambiado,
 pero eso  no preocupó a Rosalía.

Ella se decía -fenomenal- alguien ya está leyendo libros que pasaron
 por mis manos.


 El Lunes cuando se cumplía una semana, pasó algo que llenó de 
tristeza a Rosalía cuando por la mañanita se asomó a la calle, 
todos los libros estaban sacados y tirados en la calle y a un par de ellos, le habían
 rooas muchas de sus  hojas, estaban sin las pastas y sin las portadas.
 
Pensó aquella  frase de" la ignorancia la trae  la falta de lecturas" y se dispuso
 a volver a llenar la estantería con algunos de sus  libros.

  -Dicho y hecho- la estantería se volvió a llenar de libros.


Pasaron los días y su idea seguía sin funcionar pero  ya en el siguiente
 mes nunca faltó un libro de la estantería aunque tampoco se llevaba
 nadie uno para leerlos. 
 ...Rosalía no desfalleció.
 
Al cabo de los tres meses, se acercaron  una tarde tres niños a casa 
de Rosalía, Juani, Margarita y Antonio y le dijeron que su idea era
 muy bonita y que  a ellos les encantaba, le preguntaron  si estaría 
 dispuesta a ir a su clase del Cole  a explicarla, también  le comentaron  que 




ellas se lo habían planteado al maestro y a éste  le pareció muy buena la idea.

Rosalía se acercó a Colegio Antonio Gala y visitó la clase de 6º de Primaria, habló con los niños y niñas y les contó un cuento. Los niños quedaron encantados con el cuento y con lo que estaba haciendo Rosalía.
 
Fernando un niño de la clase planteó a la clase  que porqué no le hacían
 la propuesta al Colegio y se hacía en el patio una gran estantería que pudiera ser usada por todos los niños y familias del Cole. Le llamaría "

"Estanterías de libros para cambiar o regalar",


 La idea de Fernando fué correspondida con un aplauso y las caras sonrientes y entusiasmadas  de los niños y niñas de la clase. 


Gloria planteó que por qué no escribían una carta a todos los Colegios e Institutos de Dos Hermanas explicando la idea y que si tenían dudas, ellos y Rosalía irían a explicarle el Proyecto.


 Al cabo de tres meses ya había 7 estanterías realizadas por los propios alumnos de  diferentes colegios  llenos de libros para intercambiar.

El curso siguiente todos los Colegios e Institutos se habían acogido a la 
idea de  Rosalía y los niños y niñas de 6º de Primaria.

 Se creó un Consejo de alumnos de los  diferentes Colegios que nombraron 
a Rosalía, Presidente de Honor del Consejo y los delegados de los 
diferentes Colegios se  reunían periódicamente para revisar como iba el Proyecto.

De las propuestas de los diferentes niños pareció muy bien la de llevar a cabo  el Proyecto de "Estanterías de libros para cambiar o regalar",  y la llevaron a las diferentes Asociaciones de Vecinos y Centros Sociales de Dos Hermanas que acogieron muy bien las ideas y el proyecto de los niños de los Colegios de Dos Hermanas.
 En sucesivas reuniones del Consejo surgieron más ideas, se creó los "sábados  de intercambio de libros" en los Parques y jardines de los  barrios de  de Dos Hermanas, cada semana en uno diferente, idea que ampliaron con actividades de "Cuentacuentos" y Teatros de Títeres que coordinó Marisa, una mujer que sabía y amaba  mucho los  títeres.

En la pared del Jardín de Rosalía nunca faltaron libros, y tuvo que
 ampliar la estantería, el afán y el entusiasmo de Rosalía se contagió 
y en muchas casas de casi todas las barriadas de Dos Hermanas y 

Montequinto se hizo normal las   estanterías con libros para intercambiar.
  • La labor de Rosalía fué reconocida por todos los niños, niñas y personas adultas  de Dos Hermanas y el Consejo de niños de los Colegios, 
Las AA.VV y los Centros Sociales pidieron que se la nombrasen
 "Hija predilecta de Dos Hermanas" y... consiguieron que  la nueva Biblioteca
 que se abrió en Dos Hermanas se le pusiera su nombre.

Me desperté esa mañana con la duda si era un sueño o una  realidad. Pero de algo estaba seguro.¡¡Hay muchas Rosalías en Dos Hermanas!! ¡¡Conozco a  otras en LAS PORTADAS!!...Marga y Sonia aman los libros y tienen otra estantería. 

 Y me dije -Si no pasó... pasará-.Ah,   y en el Parque de los Pinos y Entretorres ya hay otros rincones donde se intercambia libros...parece que los sueños se pueden ir cumpliendo
Pepe Oliver

 


 

5 comentarios:

  1. Una idea estupenda. Si no pasó, ojalá que pase

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Pasará, Luisa.Tiene que pasar. La Historia tiene una base en una mujer de Las Portadas que tiene una estantería en la puerta de su casa pero para la calle.

    ResponderEliminar
  4. Hola, soy la dueña del buzón de libros que aparece en la foto. Muy bonita la narración pero nos hubiera gustado que hubieran hablado con nosotras para explicaros nuestra iniciativa. Esperamos que poco a poco haya más buzones como el nuestro en Dos Hermanas. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por vuestro trabajo y perdona por no haberos pedido permiso para poner las fotos. El Cuento está dentro de una temática que he titulado, "Cuentos Municipales", quieren tener parte de realidad y parte de sueños posibles para Dos Hermanas". Me encantaría hacer un artículo o que lo hicieran ustedes y yo colocaría en el blog explicando la iniciativa. Soy vecino de Las Portadas y si lo desean las visito y nos ponemos de acuerdo. Gracias.

      Eliminar