domingo, 16 de febrero de 2020

EL PIN PARENTAL, ADIESTRAR PARA EL PENSAMIENTO ÚNICO Paula Gómez Rosado. Maestra. Poeta. Escritora.


 
EL PIN PARENTAL, ADIESTRAR PARA EL PENSAMIENTO ÚNICO
Paula Gómez Rosado. Maestra. Poeta. Escritora.

Espacio de Reflexión

Cuando de pequeña iba al colegio, recibía educación sexual. Sí, no os extrañe: yo cosía mientras mis compañeros jugaban al fútbol, yo escuchaba historias de mujeres santas que habían preferido las mataran a que les quitaran su virtud (lo cual no entendía en aquella edad), los cuentos que leía y la historia que estudiaba estaban llenos de hombres fuertes, valientes y exitosos mientras que las mujeres no aparecían o solo cuando ellos las salvaban, a mí me exigían de forma explícita que tapara mi cuerpo y que tuviera cuidado con mis compañeros, si un niño me molestaba lo justificaban con “son cosas de niños” o “es que le gustas” … ¿No me estaban educando para asumir el papel de dependiente, no me estaban educando para no vivir la sexualidad como un aspecto enriquecedor del ser humano en unas relaciones gratificantes sino como algo oculto y horrible que tendría que aceptar para agradar a mi pareja que era el que me salvaba y del que debía soportar todo lo que me hiciera?

Cuando empecé a trabajar como maestra, en el curso 1974-75, todavía en el franquismo, era tutora de un 3º de EGB en un colegio religioso de un pueblo de la sierra. Pues bien, cuando comenté en una reunión de madres y padres que pensaba trabajar el tema de la gestación (que venía en el temario) con naturalidad y realismo, me lo agradecieron porque ya empezaban a preguntar en casa y no sabían como responder.
Unos años después, ya en la escuela pública, diseñé un proyecto de educación afectiva-sexual que pedía me aprobaran en Consejo Escolar, con estos objetivos:


- Conocimiento, valoración, respeto y cuidado al propio cuerpo
- Respeto y valoración a los cuerpos ajenos
- Respeto y valoración de la diversidad

- Resolución noviolenta de los conflictos, buenos tratos y relaciones en igualdad
- (En los grupos de mayores) Relaciones sexuales sanas, que solía comenzar con las preguntas que me hacían en papel, a título individual y que leía sola antes de comenzar a trabajar el tema.

 
En los últimos años antes de jubilarme, me pasé a primaria y era tutora en el tercer ciclo (5º y 6º ). Me encontré con varios conflictos relacionados con la sexualidad:
- Una pareja de “novietes” en 6º que él se sentaba en la silla que daba al pasillo y ella pegada a la pared y le decía con quien debía “juntarse” y con quien no.
- Un chico de 3º que besaba a la fuerza a una chica y respondía que lo hacía porque le gustaba y, cuando ella se negaba, la agredía.

- Grupo de chicos de 5º que veían porno en el móvil de uno de ellos
- Dos chicas de 6º víctimas de bulling porque una de ellas no quería salir con un chico.
Con todo lo expuesto, intento hacer ver la necesidad de la educación afectivo-sexual en la escuela como herramienta para construir relaciones de igualdad libres de violencia, vivir una sexualidad sana y enriquecedora desde el respeto y el cuidado mutuo y construir una sociedad
más justa con personas más felices.

Por otro lado, la escuela es un espacio de convivencia entre todos los colectivos de la comunidad escolar: profesorado, alumnado y familia. Su éxito se basa en la confianza para buscar líneas de cooperación encaminados a ayudar al alumnado a construirse su propio camino. Por tanto, crear desconfianza de las familias hacia el profesorado, solo va en detrimento de la educación

 de niñas y niños.



El pin parental, crea la desconfianza en las familias y criminaliza al cuerpo docente. En estos días estoy oyendo verdaderas aberraciones impropias de personas equilibradas mentalmente y con una sexualidad sana para intentar justificar esa censura por parte de madres y padres. Quizás porque “desprestigia que algo queda” y la mejor manera de poder difundir sus ideas totalitarias empieza por tener una ciudadanía acrítica y dividida. Por tanto, hay que destruir la educación de la escuela pública para convertirla en adiestramiento de masas útiles al poder.
A la vez, propician la autocensura del profesorado que, por no meterse en líos, dejará de
programar actividades. Y así, se va alimentando el miedo y se va instalando el pensamiento único. Como dice Chimamanda Ngozi Adichie en “El peligro de la historia única” : “La consecuencia del relato único es la siguiente: priva a las personas de su dignidad. Nos dificulta reconocer nuestra común humanidad. Enfatiza en qué nos diferenciamos en lugar de en qué nos parecemos”.

De nuevo nos encontramos con varios elementos preocupantes a la hora de analizar el significado del pin parental, o mejor, la censura de la familia a la escuela:
Demoniza a un colectivo, primero los inmigrantes, después las mujeres y ahora el profesorado, crea desconfianza en la población y el grupo político que lo propone aparece como salvador,
crea miedo para que funcione la autocensura. 

¿Y qué consiguen? Una historia única con un pensamiento único, que no solo excluye sino además desconfía de quien disiente y culpabiliza. Hay una corriente política a nivel global con un capital económico y mediático detrás muy potente que empieza a darles frutos en gobiernos como Brasil o USA y la llegada a los parlamentos de muchos países en Europa, porque como dice Rosa Montero: “El miedo provoca hambre de autoritarismo en las personas. Es un pésimo consejero el miedo”.


Termino negando que la escuela pública adoctrine porque está formada por un personal muy diverso que tanto con sus actuaciones programadas como con su propia personalidad, interactúan con el alumnado ofreciéndole toda la gama posible de miradas, pero con una sola finalidad: el respeto a los derechos humanos y al curriculum oficial.


Para terminar, mientras en la familia se educa en un pensamiento único, un sistema de valores único, en la historia única (la propia); la escuela es el espacio de socialización donde se conoce a personas diversas con historias diversas y se educa en el verdadero sentido de la libertad individual, la cooperación, el debate y la negociación entre iguales, la solidaridad, el respeto a la diversidad y la participación democrática, porque como decía Freinet: “La democracia de mañana se prepara con democracia en la escuela”.


 Este artículo, se ha publicado en Periódico "Nuestro Muro" del S.E. P. Manolo Reyes de Sevilla. 
 

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