viernes, 15 de mayo de 2020

"El Gran Enchufe". Cuentos Municipales.

 
"El Gran Enchufe". Cuentos Municipales.

Hubo una vez una ciudad, donde el trabajo  que existía en el municipio se repartía con el objetivo principal de conseguir fieles votantes que aseguraran la reproducción   de los que ostentaban el poder en el Ayuntamiento. Los que mandaban,  compraron un "Gran Enchufe" de cien millones de voltios, 40  megavoltios y 30 megamegavoltios para enchufar a todos los que ellos consideraban.  Así pensaban que conseguirían eternizarse  en el poder.

 Cuando llegaban las elecciones, sus actos  públicos  y las mesas electorales se llenaban  de trabajadores que ejercían de interventores del partido  del "Gran Enchufe", casi siempre solo, mientras tenían trabajo en el Ayuntamiento. 

Creían tener la fómula mágica para ostentar para siempre el Poder Municipal.

El voltaje se iba haciendo cada vez mayor y muchos técnicos  en "Enchufes Grandes" les hablaban del peligro de un gran cortocicuito en la ciudad, pero los dueños del poder confiaban mucho en el "Gran Enchufe",  y solo, a veces, les preocupaba y se  planteaban la posibilidad  que explosionara la red. 

El "Gran enchufe" era perfecto y nunca fallaría "se decían". 


Llegó un día que fué tal el gran  soporte   que tenía que realizar el "Gran Enchufe, que este  explotó y explosionó, la ciudad se llenó de chispas,  de oscuridad y suciedad al principio, parecía que la Ciudad iba a desaparecer
pero... entonces pasó algo extraño y nuevo ... a los pocos días, en vez de un apagón para siempre, la ciudad se iluminó más, mejor, con luces más económicas y que brillaban más.

 Desde entonces, los enchufes en esa ciudad solo sirven para dar luz.

 El "Gran Enchufe" pasó a ocupar desde entonces un lugar central en el "Museo del Tiempo que Fué" de la Ciudad, museo donde se recogen las cosas chungas, pero que funcionaron y estuvieron muy presente en la vida  de la Ciudad y donde los Ciudadanos y lugareños aprenden las cosas que no deben existir en la Ciudad del Presente y del  Futuro.

Pepe Oliver 

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