lunes, 11 de mayo de 2020

María, Pedro y las cacas de su perrita Lena. Cuentos Municipales.

Cuentos Municipales. María, Pedro y las cacas de su perrita  Lena.


Érase  una vez   en una barriada de Dos Hermanas  donde había  una familia,  María y Pedro que tenían dos hijos, Alicia de 7 años  y Juan de 5, en la casa  tenían una perrita de 3 años llamada Lena.
La familia salían de paseo cotidianamente  por las calles y las plazas de la barriada pero nunca llevaba bolsitas para recoger las cacas de Lena.
 Pensaban o no daban importancia a la educación sobre las zonas públicas. Esto pasaba con muchas personas  de la barriada.

 Las cacas de Lena era una de las muchas que llenaban las calles y la plaza.

 No llevaba bolsas, ni cuando  había bolsitas para los excrementos en el contenedor, que eran pocas veces, las recogían de allí y las usaban, es más observaban sin intervenir cuando Alicia, Juanito y otros niños utilizaban las bolsitas del contenedor para llenarlas de arena del parquesito infantil y jugar a tirarse las bolsas. 

Un día, Juanito y Alicia fueron solos a jugar a la plaza que estaba llenas de los excrementos de los perros que no recogían sus dueños,  con tan mala suerte que Alicia en su carrera jugando cayó  de frente sobre una inmensa caca  llenándose toda la cara, la boca y la frente de ésta, Juanito fué ayudar a su hermana y al  resbalar con las prisas de ayudar a su hermna  cayó también sobre los excrementos que abundaban en la plaza.

 Los dos hermanos fueron llorando y muy preocupados a casa, es más Alicia se había hecho una herida en la caída y estaba llena de caca con posibilidades de una infección importante. Pedro y María abrieron la puerta y se asustaron  mucho con la llegada de sus hijos. Los limpiaron y curaron las heridas de Alicia. El médico les mandó  antibióticos y la herida sanó.

Ahora siempre que salen a las calles y plaza de la Barriada a pasear con Lena llevan bolsitas y recogen las cacas de de su perrita. Julia ha curado sus heridas. Sus padres curaron sus heridas de ciudadanía. Lena mueve el rabo más veces, indicio de que está más contenta con sus dueños.







2 comentarios:

  1. Hay una gran parte de la ciudadanía que ya va entendiendo que la calle y los lugares públicos son de todas y no de unas cuantas personas, o lo que es peor, cosas del Ayuntamiento o del Estado como gusta decir a algunas en su IGNORANCIA. A mi se me ha dado el caso de llamarle la atención a un chico por estar intentando romper un incipiente arbolito y su madre, en lugar de apoyarme, me ha dado gritos diciendo que no le riñese a su hijo. Ahí lo dejo.

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  2. Avanzar en Ciudadanía.Y el Ayuntamiento debe organizar y tener unas ordenanzas en el tema de los perros y sus cuidados claras y conocidas por la Ciudadanía para que la convivencia entre todos y todas crezca.

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