Rosalía, la Mujer que regalaba libros.
Cuentos Municipales.
Pepe Oliver
Esta historia me la han contado y no sé que parte tiene de verdad, de fantasía o leyenda.
-Dice así-
En el año 2.033 en el Municipio de Dos Hermanas, hubo una buena señora que se llamaba Rosalía que adoraba los libros. Vivía en la Barriada de Vistazul. Desde pequeña su mayor satisfacción era cuando se iba a la cama y antes de dormir leer un ratito. Este disfrute lo aprendió de sus abuelos y sus papás que siempre le contaban cuentos.
Se hizo mayor y quien la veían la reconocían enseguida porque Rosalía siempre llevaba un libro en las manos o en el bolso.
Se la podía ver sentada en un banco del Parque de la Alquería, en los Jardines leyendo o en su jardincito de la barriada de Vistazul.
Cuando viajaba en autobús o en el metro donde casi todo el mundo llevaba un móvil en las manos, Rosalía llevaba un libro abierto, ensimismada en su lectura.
Estaba preocupada porque veía que en su pueblo, Dos Hermanas, a pesar de tener dos buenas bibliotecas, las gentes leían muy poco.
Rosalía y siempre tuvo una idea en la cabeza, una frase que había leído en internet y que se le había quedado muy grabada.
-"la lectura perjudica gravemente la ignorancia"-
Le daba vuelta a su cabeza para ver el modo de como ella podía contribuir animar a la lectura a las gentes de su barrio y de su pueblo. Y...
pensaba y pensaba...
Un día le llegó una idea a su cabeza... tenía serias dudas que funcionara, pero...
pensó que no pasaría nada por probar e intentarlo.
Ella misma fabricó una estantería pequeña que pudiera colgar en la puerta de
su jardín que daba a la calle.
Pintó un cartel de madera con dibujos que tituló
-Libros, libres, suelta uno y coge otro-
Y Rosalía, colgó la estantería repleta de libros... y se dispuso, llena
de nervios a ver que sucedía.
Los tres primeros días no pasó nada. Nadie se acercó, el cuarto y quinto
día fué peor, faltaban libros, nadie los había intercambiado,
pero eso no preocupó a Rosalía.
Ella se decía -fenomenal- alguien ya está leyendo libros que pasaron
por mis manos.
El Lunes cuando se cumplía una semana, pasó algo que llenó de
tristeza a Rosalía cuando por la mañanita se asomó a la calle,
todos los libros estaban sacados y tirados en la calle y a un par de ellos, le habían
rooas muchas de sus hojas, estaban sin las pastas y sin las portadas.
Pensó aquella frase de" la ignorancia la trae la falta de lecturas" y se dispuso
a volver a llenar la estantería con algunos de sus libros.
-Dicho y hecho- la estantería se volvió a llenar de libros.
Pasaron los días y su idea seguía sin funcionar pero ya en el siguiente
mes nunca faltó un libro de la estantería aunque tampoco se llevaba
nadie uno para leerlos.
...Rosalía no desfalleció.
Al cabo de los tres meses, se acercaron una tarde tres niños a casa
de Rosalía, Juani, Margarita y Antonio y le dijeron que su idea era
muy bonita y que a ellos les encantaba, le preguntaron si estaría
dispuesta a ir a su clase del Cole a explicarla, también le comentaron que
ellas se lo habían planteado al maestro y a éste le pareció muy buena la idea.
Rosalía se acercó a Colegio Antonio Gala y visitó la clase de 6º de Primaria, habló con los niños y niñas y les contó un cuento. Los niños quedaron encantados con el cuento y con lo que estaba haciendo Rosalía.
Fernando un niño de la clase planteó a la clase que porqué no le hacían
la propuesta al Colegio y se hacía en el patio una gran estantería que pudiera ser usada por todos los niños y familias del Cole. Le llamaría "
"Estanterías de libros para cambiar o regalar",
La idea de Fernando fué correspondida con un aplauso y las caras sonrientes y entusiasmadas de los niños y niñas de la clase.
Gloria planteó que por qué no escribían una carta a todos los Colegios e Institutos de Dos Hermanas explicando la idea y que si tenían dudas, ellos y Rosalía irían a explicarle el Proyecto.
Al cabo de tres meses ya había 7 estanterías realizadas por los propios alumnos de diferentes colegios llenos de libros para intercambiar.
El curso siguiente todos los Colegios e Institutos se habían acogido a la
idea de Rosalía y los niños y niñas de 6º de Primaria.
Se creó un Consejo de alumnos de los diferentes Colegios que nombraron
a Rosalía, Presidente de Honor del Consejo y los delegados de los
diferentes Colegios se reunían periódicamente para revisar como iba el Proyecto.
De las propuestas de los diferentes niños pareció muy bien la de llevar a cabo el Proyecto de "Estanterías de libros para cambiar o regalar", y la llevaron a las diferentes Asociaciones de Vecinos y Centros Sociales de Dos Hermanas que acogieron muy bien las ideas y el proyecto de los niños de los Colegios de Dos Hermanas.
En sucesivas reuniones del Consejo surgieron más ideas, se creó los "sábados de intercambio de libros" en los Parques y jardines de los barrios de de Dos Hermanas, cada semana en uno diferente, idea que ampliaron con actividades de "Cuentacuentos" y Teatros de Títeres que coordinó Marisa, una mujer que sabía y amaba mucho los títeres.
En la pared del Jardín de Rosalía nunca faltaron libros, y tuvo que
ampliar la estantería, el afán y el entusiasmo de Rosalía se contagió
y en muchas casas de casi todas las barriadas de Dos Hermanas y
Montequinto se hizo normal las estanterías con libros para intercambiar. - La labor de Rosalía fué reconocida por todos los niños, niñas y personas adultas de Dos Hermanas y el Consejo de niños de los Colegios,

Las AA.VV y los Centros Sociales pidieron que se la nombrasen
"Hija predilecta de Dos Hermanas" y... consiguieron que la nueva Biblioteca
que se abrió en Dos Hermanas se le pusiera su nombre.
Me desperté esa mañana con la duda si era un sueño o una realidad. Pero de algo estaba seguro.¡¡Hay muchas Rosalías en Dos Hermanas!! ¡¡Conozco a otras en LAS PORTADAS!!...Marga y Sonia aman los libros y tienen otra estantería.
Y me dije -Si no pasó... pasará-.Ah, y en el Parque de los Pinos y Entretorres ya hay otros rincones donde
se intercambia libros...parece que los sueños se pueden ir cumpliendo
Pepe Oliver