sábado, 30 de mayo de 2020

Cómo tratar con la propaganda fascista sin futuro ni pasado Enrique Del Teso

Cómo tratar con la propaganda fascista sin futuro ni pasado.


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  Filólogo y profesor de la Universidad de Oviedo en el área de Lingüística General, donde trabaja en pragmática, comunicación y comunicación no verbal. 
La U. Revista de Cultura y Pensamiento

1. NO SOLO LA VERDAD Y ALGO MÁS QUE LA VERDAD

Hace poco David Robson escribió un artículo en la BBC preguntándose por qué gente inteligente y con estudios creía bulos sobre el coronavirus y por qué comparte y difunde en las redes sociales contenidos que deberían saber que son falsos y, más aún, comparten informaciones en las que no creen. La ignorancia o la estupidez (no va la una con la otra) ayudan a la intoxicación informativa, pero no son la causa principal. La inteligencia y la formación modifican poco el grado de credulidad y la predisposición para intoxicar. El bulo y la propaganda maliciosa es el cuerpo y alma de la táctica de la extrema derecha. Las pretensiones ultras repugnan a la mayoría, pero se acomodan a estados de ánimo que todos tenemos en algún momento. No se les puede combatir desenmascarándolos. La verdad no sirve para eso. La verdad tiene que ser un componente de cualquier discurso político honesto. Pero solo eso, un componente. La verdad es como la puntualidad: es necesaria pero a partir de ella está todo por hacer.
 2. PROPAGANDA NEOLIBERAL: ESTADO, RESPONSABILIDAD Y LIBERTAD
 Los nuevos sabores del fascismo son una de las vías del neoliberalismo. No se es fascista por ser neoliberal, pero el fascista es neoliberal. Por eso una parte de la propaganda de ultraderecha coincide con la de la derecha. La desigualdad y la injusticia deben ser envueltas en una ética aceptable en la propaganda neoliberal. Los principales ejes de esa propaganda, integrada en la neofascista, giran en torno al Estado, la responsabilidad y la libertad. El Estado es el enemigo de los neoliberales por tres razones: porque su financiación obliga a poner impuestos que las élites no quieren pagar, porque nivela las diferencias y porque imposibilita el lucro con las necesidades básicas. Siempre buscarán cargarle la connotación ideológica de totalitarismo colectivista. El Estado no se asociará con lo común, sino que será siempre algo frío, impersonal, ajeno, ineficiente y opresor.

La responsabilidad y la libertad son dos piezas del mismo mecano. El neoliberalismo es la ideología de los ricos porque es un sistema que favorece que una minoría acumule riqueza y que esa minoría no tenga obligaciones con el bienestar del conjunto. Para conseguir apariencia ética, el neoliberalismo diferencia su mensaje hacia los de abajo y hacia los de arriba. Los dos mensajes se elaboran a partir de materiales éticos admitidos, pero diferentes. El neoliberalismo será un padre severo para los de abajo y un ácrata libertario para los de arriba. Hacia abajo predicará la responsabilidad, es decir, la idea de que cada uno vive las consecuencias de sus actos y no tiene un derecho natural a que los demás deban asistirle. La propaganda pretenderá que quien no tenga jubilación es porque no ahorró y que los ricos lo son por sus aciertos. Para el padre severo neoliberal la asistencia social o la subvención pública es un alimento del parasitismo. La competitividad y la eficiencia serán conceptos asociados que se dirijan a los de abajo. Para los de arriba el principio que se repetirá es el de libertad. Nunca se habla de libertad para los de abajo. Libertad siempre tiene que ver con la Iglesia o con grandes empresas. Y siempre consistirá en ausencia de reglas, jungla y desprotección.

3. EJES DE LA PROPAGANDA ULTRADERECHISTA 

Aparte de los tópicos neoliberales compartidos con cualquier partido conservador, la extrema derecha introduce rasgos propios en la propaganda. La extrema derecha es desestabilizadora, estridente y quiere polarizar la sociedad y hacer sectario el debate político. Podemos simplificar lo esencial de su propaganda en cuatro apartados.

3.1 Provocación e identificación grupal

El sacerdote protagonista de El día de la Bestia indaga el nacimiento del Maligno utilizando como pista que el diablo siempre imita a Dios para burlarse de él. El fascismo siempre tiene algún ribete de juerga gamberra faltona. Se incrusta en la democracia y se burla de ella imitándola. Por eso Vox dice combatir una dictadura progre en nombre de la libertad y la Constitución. Repiten palabras descalificadoras, atropellarán muchos insultos por frase y repetirán barbaridades absurdas en las redes sociales. La provocación busca sacar de quicio al oponente generalizando disparates e impertinencias.
En 1980 a Nina Hagen se le ocurre simular, con contorneos aparatosos, una masturbación en la televisión austríaca. La presentadora perdió su trabajo por el escándalo. Si uno de nosotros hiciera movimientos ostentosos de masturbación en público sencillamente haría el ridículo. Pero nadie diría que Nina Hagen hizo el ridículo. Lo que separa la provocación del ridículo en una conducta pública audaz y molesta es, para empezar, el refuerzo grupal. Cuando la conducta desafiante sube la moral, complacencia y reafirmación en un grupo, el protagonista se refuerza en su audacia y no siente la caída de autoestima del ridículo. Además, el público violentado también percibe la dimensión grupal de la afrenta y se siente sobrepasado. La vulnerabilidad de la población desafiada es la otra característica importante de la provocación. Si no hay refuerzo grupal o no hay público ofendido, la conducta disruptiva no consigue provocar.
En la vida pública, el refuerzo grupal requerido por la provocación no depende de tener más o menos seguidores, sino del grado de movilización y compulsión de esos seguidores. El PSOE no puede ser un grupo provocador, aunque tenga muchos apoyos. Pero Vox sí puede provocar porque sus simpatizantes están muy movilizados. Podemos fue un grupo provocador porque tuvo esa implicación compulsiva de seguidores. Pero ahora no tiene ese nivel de apego en sus seguidores, con independencia de que sean más o menos. Por eso ya en 2017 el Tramabús descarriló como ocurrencia sin gracia. La Iglesia y la religión siempre padecieron provocaciones, porque la emoción religiosa hace muy vulnerable y propenso al escándalo al creyente. La izquierda se parece a la Iglesia más de lo que cree. Como ella, es muy escandalizable. Tiene un alto concepto de sus principios y un sentimiento muy agudo de ortodoxia en lo que considera conquistas sociales. Tiende a ser ese público vulnerable que necesita la provocación.
El propósito de la provocación es alterar la conducta de los provocados, distraer su actividad, perjudicar su estrategia y arrastrarlos a batallas alejadas de sus propósitos; en definitiva sacarlos de quicio. Que en este momento (y eso puede cambiar) el grupo con más capacidad de provocar sea Vox, hace que tenga más facilidad para infiltrarse en los sectores más atraídos por las conductas provocativas, particularmente los juveniles. A eso obedece también su presencia en los gangs, esa especie de bandas de Twitter. Un individuo siempre se siente más fuerte si se sabe identificado por los demás como parte de un grupo, aunque el grupo tenga la seriedad de unos dibujos animados.

3.2 Nacionalismo

La sobreactuación con los símbolos nacionales busca varios objetivos. En primer lugar, es la coartada para la xenofobia y la denigración de grupos raciales. El nacionalismo siempre necesita un elemento de urgencia que haga natural el autoritarismo. Por eso necesitan una amenaza que asociarán con grupos humanos. Será además la coartada de su clasismo. No se puede abandonar y despreciar a los pobres por ser pobres. Tiene que haber una forma ética de denigrarlos: no será por pobres, sino por extranjeros o por vagos subvencionados.
En segundo lugar, la afirmación de los símbolos nacionales nunca se hace con voluntad de unidad, y menos en España. Los ultranacionalistas envuelven en la bandera sus posiciones políticas para que las posiciones alternativas sean antipatriotas. El patriotismo se afirma para señalar como antipatriotas a los compatriotas que no les gustan. Y en tercer lugar, el nacionalismo les sirve para una reafirmación en tradiciones y hechos mitificados distorsionados cargados de tópicos reaccionarios. De esta manera dan a su ideología la cobertura emocional compulsiva de la nación.

3.3 Religión

No existe un sentimiento de humanidad global que mueva las conductas colectivas. La movilización eficaz de la conducta colectiva depende de emociones compulsivas. Lo que hace eficaces a los grupos más cohesionados emocionalmente es su altruismo compulsivo interno, que tiene el envés de su egoísmo y hostilidad hacia fuera. Lo que más cohesiona a grupos amplios (más allá de la familia) es la nación o la religión. La emoción nacional se puede reconducir en estructuras funcionales como los Estados, que admiten configuración democrática. La emoción religiosa no. El debilitamiento de los Estados, por la globalización o por la desagregación social que deje al margen del sistema a grupos humanos enteros, favorece que crezca la religión como fundamento de grupos. Las iglesias evangélicas fundamentalistas fueron el terreno abonado y el apoyo organizado más eficaz para la ultradereha de Brasil, Bolivia o EEUU. En España grupos ultracatólicos, como Abogados Cristianos, Hazte Oír, Opus Dei, Kikos y muchos otros, están creando un inframundo de extrema derecha que hace de correa de transmisión de Vox. La propia Iglesia, sostenida aún por los privilegios heredados de la dictadura, es un poderoso aliado de las posiciones derechistas más intransigentes. Su propaganda consiste en disfrazar de libertad lo que es censura y acoso, y de victimismo lo que es la resistencia normal de una democracia a la imposición de sus dogmas.
El componente religioso es clave en la extensión de la extrema derecha. Es una relación de conveniencia. Los modos gamberros, brutos y voceras del fascismo encajan mal con las maneras recatadas, pacatas y a su manera refinadas del Opus, por ejemplo. Pero es una relación firme. La propaganda y actividad de la extrema derecha está ligada con fuerza al fanatismo religioso.

3.4 Bulos («fake news»)

La extrema derecha no inventa nada en propaganda. Su singularidad es el límite al que llevan cosas conocidas. En toda propaganda hay algo interesado y el destinatario tiene que guardarse alguna reserva en la complicidad con el emisor. La deshonestidad y falta de escrúpulos de la propaganda ultra va más allá de lo habitual. Un parte importante de cualquier propaganda es manejar lo que la gente cree que creen los demás. El convencimiento que cada uno tiene de lo que piensan los demás afecta a la mayor o menor movilización de unas ideas y otras y a la determinación con que se despliegan las conductas de apoyo.
Esta es la razón de ser de los bulos, las famosas fake news. Los bulos son un tipo de mentira peculiar. Son datos sueltos muy llamativos, de poco alcance e incluso anecdóticos, que parecen proceder de fuentes de primera mano, como un boca a boca al margen de los medios de comunicación ordinarios, y que se lanzan en gran cantidad, como perdigones. Tienen que ser datos estridentes y provocadores, porque no funcionan si no se propagan como una infección. Por eso tienen que indignar y ponernos cara de limón; o crear picos de entusiasmo en sus seguidores. El objetivo es que en un caso y otro los repitamos y los propaguemos. No es la mentira ordinaria con la que se intenta desfigurar un hecho particular. Intentan una atmósfera donde la gente normal se crea asediada y los más reaccionarios se sientan una tropa de rebeldes. Debe tenerse en cuenta que las mentiras descabelladas de la extrema derecha normalmente no tienen la intención de ser creídas. Es una ingenuidad rebatirlas con la verdad. Sus bulos intentan cristalizar estribillos y clichés que se repitan en boca de sus acólitos. La función del cliché es actuar como un sucedáneo de pensamiento y hacer sentir a quien lo repite que está teniendo una conducta inteligente e informada. Así funcionaron siempre las sectas.

4. ENFRENTAR LA PROPAGANDA ULTRA EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

La pandemia no supone una variación sustancial de las tácticas ultras. La forma de enfrentar su propaganda es parecida a otros momentos, pero con tres advertencias. La primera es que el ambiente hace más fácil sus propósitos. Es más fácil que prenda el odio, la falsedad y la urgencia en una situación de confinamiento, casi militarizada, con incertidumbres y rumores. La segunda es que ni la ultraderecha ni la derecha buscan ganar nada en el período dominado por la gestión sanitaria. Sus tácticas solo buscan crear los clichés propagandísticos y los estados de ánimo que se puedan explotar después, cuando no sea la sanidad sino la economía lo que domine la gestión. Y la tercera es que sus tácticas suponen para ellos más riesgos de los normales. El grueso de la población se cansa de la estridencia y la percepción exterior puede volverse en su contra. Más que nunca conviene aguantar. Veamos algunas sugerencias.

4.1 Humildad y empatía

 La izquierda tiene en mente una oposición entre quienes representan a la minoría rica y quienes representan a la mayoría humilde. Pero muchas veces el contraste que se percibe es entre quienes representan a los ricos y quienes están estudiados y se creen más listos. Ningún izquierdista creerá ser elitista o altivo. Pero muchas veces lo es y cuando cree ser humilde es condescendiente. La ultraderecha saca partido de esta debilidad. Se presentan con el tipo de autenticidad y contundencia que la gente asocia con la gente normal: la España que madruga, un día de sueldo honesto por un día de trabajo honesto, sin burocracia estatal. Así consigue réditos: no tiene el apoyo electoral en las clases bajas que a veces se dice, pero sí consigue cierto apoyo; y sí debilita ante ellas el discurso de la izquierda como intelectual, engreído y ajeno. Y consigue además confundir a una parte de la izquierda imitando ciertos acentos izquierdistas, como ciertos patógenos acceden al torrente sanguíneo imitando moléculas propias.
La izquierda puede parecer unas veces estirada, poco empática y hasta esnob, y otras veces, en los discursos más «obreristas», demasiado militante y ajena. Esto se debe a la conjunción de dos cosas: que tiene un cuerpo de principios muy explícitos que tiende a verbalizar; y (tal vez esto choque así formulado) que tiende a excluir el egoísmo de su lenguaje. La gente tolera mejor a quien le exige que a quien le da lecciones. Si alguien pasea a pie por un carril bici, no es lo mismo pedirle que vaya por la acera porque molesta que pedírselo por la limpieza y sostenibilidad de la ciudad. La comparación caricaturiza un poco, pero no mucho. La segunda forma de hablar no es humilde. Y no lo es porque da lecciones, porque no le dice que se aparte, sino que le explica los principios sociales por los que debe apartarse y no hay referencia al interés propio, por lo que se convierte en una especie de monserga mojigata fácilmente caricaturizable. Por mucha razón que tenga, será presa fácil para la demagogia ultra: los tontos que no sabemos esas cosas solo queremos salir de casa a dar un paseo.
Los principios deben percibirse nítidos, a la gente le gustan las personas consecuentes, pero deben manifestarse como el sentido de humor o los buenos modales: sin verbalizarse. Los principios en la vida pública deben expresarse crudos pocas veces y bien elegidas y el resto de las veces deben ir disueltos en expresiones más mundanas con expresión explícita de legítimos intereses: el impuesto de sucesiones es justo, porque si el dinero que usted y yo ganamos trabajando paga impuestos, la riqueza que se obtiene sin trabajar deberá pagar impuestos. Hablando así se perciben principios, pero expresados desde legítimos intereses propios que le quitan el aspecto de lección cívica desinteresada cargante. La afectación personal y de grupo no oculta los principios, sino que acerca a su porqué. Por lo mismo hay que referirse al Estado y los servicios públicos deslizando expresiones humanizantes. La Iglesia se referirá a la enseñanza publica como estatalizante y uniformadora. La réplica debe incluir referencia a nuestros profesores y nuestras profesoras, y no solo al abstracto de la enseñanza pública. Una parte de la comunicación se juega en la empatía, en la sensación de semejanza y cercanía que hace a la gente sentirse entendida y distendida en el trato con alguien.

4.2 Vaciamiento léxico y vocabulario propio. Mentiras piadosas

La ultraderecha repite ciertos términos como muletillas que tratan de solidificar ideas. Por ejemplo, es afortunado el término «progre». Es complicado un discurso que reniega de la democracia y la tolerancia. Lo de progre es eficaz: alude de manera despectiva pero desenfadada a la ideología que se denigra, le da una fibra rebelde y se puede aplicar a todo. Se puede llamar progre a un intelectual, se puede llamar versión progre de la historia a llamar dictador a Franco y se puede llamar dictadura progre a las exigencias de convivencia de una democracia. Ese tipo de vocabulario debe ser vaciado. Hace poco tuvo un acierto sobre esto Pablo Iglesias. Ya estaban lanzando la palabra «paguita» para referirse a la renta mínima vital e Iglesias llamó paguita al abultado salario público que le regaló durante años Esperanza Aguirre a Abascal por no hacer nada. Ya está vaciada la muletilla. La izquierda debe vaciar el término progre refiriéndolo, no a la izquierda, sino a gente sencilla que no tenga que ver con la política. En esta etapa del coronavirus hubo pequeños comerciantes que llevaban comida a domicilio después de cerrar su establecimiento. Hubo vecinos que se hicieron cargo de las compras de sus vecinas ancianas para que no se movieran de casa. El personal sanitario tuvo momentos de tal estrés que a veces se retiraban a llorar un rato. Ahí debe deslizarse y vaciarse ese término tramposo: progres que se ocupaban de sus vecinos ancianos, enfermeros y neumólogas seguramente progres deshaciéndose en jornadas agotadoras. No es oportunismo, sino desenmascarar: de eso se burlan con la palabra progre, de la solidaridad y el servicio público. Lo mismo sucede con los vividores y subvencionados: hay que deslizar la expresión para referirse a médicos (vividores de la salud), bibliotecarios (vividores de los libros), profesores (vividores de la educación). Cuando la quieran emplear para las feministas, sonará distinta.
Nunca se debe hablar con su vocabulario, que pretende formar marcos mentales. El pin parental debe llamarse sistemáticamente censura escolar o censura católica. Esa es la realidad y activa el marco mental adecuado: quieren que el Estado pague sus colegios religiosos y además que la Iglesia censure los contenidos en los colegios públicos. El bienestar debe expresarse como la justa participación en la riqueza nacional. El bienestar es lo que va más allá de la subsistencia; para que mi trabajo solo me llegue para la subsistencia muy pocos están acaparando la riqueza del país: de nuevo principios expresados desde el legítimo interés propio para no parecer una lección.
Un aspecto del vocabulario es que no hay nada deshonesto en trasladar al lenguaje público lo que es normal y honesto en las conversaciones ordinarias. En las conversaciones normales, no nos importa lo que las palabras dicen sino lo que hacen entender. Supongamos que un alumno llama a la puerta del aula donde doy clase y me dice si me molestaría cederle cinco minutos para transmitir una información a la clase. Supongamos que no tengo inconveniente en que lo haga. Las palabras verdaderas serían que sí es una molestia la interrupción, pero que no me ofende. De cualquier forma que quiera expresar que sí hay molestia, pero que no me importa, el alumno entiende que me molesta. Si digo que no es molestia y que dé la información, mis palabras mienten porque sí hay molestia. Pero lo que deja esa mentira en la mente del receptor se parece mucho más a lo que hay en la mía que lo que hubieran dejado las palabras verdaderas. En el lenguaje público hay que cuidar mucho más lo que se entiende que lo que se dice y no es deshonesta la inexactitud que hace entender lo que es sincero. Así por ejemplo, con respecto a la censura escolar, la ultraderecha plantea una disyuntiva tramposa: de quién son los niños, de sus familias o del Estado. La verdad la sabe todo el mundo: son de la familia, pero hay leyes que los protegen, por ejemplo, del maltrato. La verdad que responde a la pregunta ultra es entonces que los niños son en parte de la familia y en parte del Estado. Pero lo que se entiende, no lo que se dice, es que los niños no son de sus familias y por ahí entrará la demagogia ultracatólica. En estos casos debe simplificarse la expresión y vaciar la inexactitud con los razonamientos posteriores. Debe decirse sin titubeos que por supuesto los niños son de sus familias. Esto no impide añadir que los niños tienen derechos educativos amparados por los poderes públicos, que corrige la inexactitud anterior. Así ni nuestras palabras hacen entender algo falso ni dejan un flanco a que se les atribuya lo que no dicen.

4.3 Provocación y reacción

La provocación solo funciona cuando hay vulnerabilidad. La izquierda, como dije, tiende a ser muy reactiva y eso la hace vulnerable y desquiciable. Donald Trump no dijo que era útil beber desinfectantes para el coronavirus porque esté loco o lo crea. Lo dijo para afianzarse como líder mundial y porque no tiene escrúpulos. No le importa que haya incautos que beban lejías. Lo que le importa es que la reacción sea planetaria y que se le perciba como el epicentro de la escena mundial. El Gobierno está llevando bastante bien las provocaciones de la ultraderecha y la prensa cavernaria. Simplemente no está entrando al trapo. Le falta iniciativa para acallar con contundencia los desquiciamientos ultras, pero es correcto mantener velocidad de crucero sin zigzaguear por las provocaciones. Esto no quiere decir que no deba responderse a la intoxicación fascista. Quiere decir que no hay que darles la iniciativa. Cuando se responde, creo que hay que seguir dos pautas.
La primera es descalificar de manera sumaria sin entrar en el tema concreto que pretenden. El Gobierno no debe responder a la acusación de crímenes. El eje de cualquier respuesta, con todas las variantes o perfiles que procedan, debe ser que es normal que ustedes digan eso siendo ustedes lo que son: fascistas. Debe reiterarse con una expresión u otra la condición ideológica extremista como explicación y respuesta de todos sus insultos, una especie de ad hominem reiterado que haga de sordera estratégica y descalificación permanente a cualquier cosa que digan. Es una forma de practicar el cordón sanitario: no tratarlos nunca como un grupo normal.
La segunda es que si se entra en el tema concreto de la provocación no debe ser a la defensiva. El enfoque sobre el llamado pin parental debe ser que se trata de una censura católica fundamentalista pretendida por la Iglesia. Así la reacción no es defensiva y será la otra parte la reactiva. Se trata de no dejar a la ultraderecha que marque la agenda pública.

4.4 Refuerzo grupal y avaricia cognitiva

En los primates tener un vínculo social consiste en compartir situaciones que normalmente serán tareas. Así se retiene esa sensación placentera de aceptación, protección y distensión. Los humanos somos parecidos y usamos mucho el lenguaje dentro de esos protocolos que mantienen, establecen o modifican los vínculos sociales, positivos o negativos. La herramienta lingüística está lista para comunicar cosas, pero la usamos mucho como los primates usan sus dedos para acicalarse unos a otros, como si las palabras fueran dedos invisibles con los que vivimos nuestros vínculos sociales. Por eso la mayor parte de las veces que pasamos el rato con amigos, aunque no paramos de hablar, apenas nos decimos nada. No nos damos cuenta de cuándo estamos usando el lenguaje solo socialmente y cuándo lo usamos de manera más comunicativa. Y por eso a veces comunicamos sin querer. Los bulos y las estridencias fascistas quieren ser una infección que se propague. La gente reacciona ante esas provocaciones primando el resorte social. Comparte en la red social disparates que le indignan como conducta social. Y así propaga la mala baba. Por la misma razón, cualquiera puede colaborar en simplificar hasta la necedad sus propias ideas reaccionando en caliente a aquello que hace muy visible su red de vínculos sociales. En un momento dado, el PP en Europa se opone a los eurobonos. La noticia se reproduce en la red simplificada y damos crédito a que el PP vota contra España porque encaja con nuestra idea de su actitud de oposición destructiva. Realmente no fue esa la maniobra del PP, sino que se sumó a quienes buscan un tipo de ayuda que no vaya a ser bloqueada por determinados países, no fue un resorte destructivo. Pero con nuestra reacción en caliente en la red social contribuimos a la simplificación del debate público. Esto lo puede hacer gente leída y con buena formación. Se llama avaricia cognitiva porque consiste en desplegar conductas en las que guardamos toda nuestra sabiduría y buen juicio como un avaro se guarda su dinero. Nos lleva a ello el intervenir en sistemas de comunicación con resortes sociales, en difundir y compartir mensajes más como vínculo social que como acto comunicativo. Con ello cuenta la propaganda ultra. No se trata de disminuir el entusiasmo por la red social, sino de intervenir con más «generosidad» cognitiva. Igual que no participaríamos en la divulgación de un cotilleo sobre la vida privada de alguien, debe extenderse la actitud de sopesar los fenómenos colectivos que alimentamos. Como con las epidemias, cada uno puede ser un muro de contención.
Singularmente, hay que evitar ser cómplices de los mecanismos que permiten a los grupos ultras reconocerse y fortalecer su identidad grupal. Recordemos que es necesaria esa identificación para sostener su actitud provocadora. Fue una equivocación la exhumación de Franco en período electoral. Fue un error de la alcaldía de Gijón afear el edificio de la Universidad Laboral por su génesis franquista. Aunque una cosa y otra son manifestaciones antifranquistas, tienen mucho más efecto como reforzamiento identitario de los grupos de extrema derecha que como avances en la memoria histórica.

4.5 La nación

La propaganda supuestamente patriótica debe ser enfrentada desde tres contenidos. En primer lugar usan los símbolos nacionales contra los españoles. Solo se repite el nombre de España y se agita su bandera contra otros españoles. En segundo lugar, no les gusta España. Dicen que de España les gusta todo, pero todo en España es amenazante y sombrío. Por eso no propusieron nada durante la pandemia, ni ayudaron a nadie. Solo ven en España material de derribo. Y en tercer lugar, España para ellos es una coartada que enmascara el contraste al que en verdad sirven: el de ricos y pobres. Solo hay que buscar ejemplos ilustrativos y repetirlos para trasladar este contenido. Abascal se atreve a relacionar a los niños inmigrantes sin tutela familiar con el asesinato de docenas de mujeres al año. Porque son pobres. Un periodista colombiano le pregunta a Abascal por los aranceles que Trump impuso al aceite y la aceituna española. Fue incapaz de manifestar desacuerdo con ese ataque a nuestro país. Trump no es un niño pobre, es un hombre poderoso. Matones con los débiles, cobardes con los fuertes. Denigran a los españoles pobres y se humillan ante los extranjeros ricos. Solo piensan en ricos y pobres.

Enrique del Teso es filólogo y profesor de la Universidad de Oviedo en el área de Lingüística General, donde trabaja en pragmática, comunicación y comunicación no verbal

viernes, 22 de mayo de 2020

¿Volverán los insectos y golondrinas de tu infancia?. ¿El adiós es definitivo?.Cartas desde la Alquería.

 ¿Volverán los insectos y golondrinas de tu infancia?.¿El adiós es definitivo?.

Cartas desde la Alquería

 Alquería,  paseando por los campos, caminos, parques de Dos Hermanas ¿cuánto hace  que no ves un saltamontes en tu paseo  por el campo, escuchas  los grillos desde el porche o ves una luciérnaga en una caminata nocturna por un camino rural? ¿Sabe tu nieto lo que es un zapatero, Alquería? ¿lo ha visto alguna vez? ¿han visto lagartijas, salamanquesas tragarse insectos en tu patio en el campo o en las calles?. Temo tu respuesta, Alquería.

Cada vez hay menos saltamontes, grillos, abejas y mariposas, zapateros porque muchas de estas especies, que polinizan el 84% de las plantas que nos sirven de alimento, están amenazadas. Nos lo dicen quienes aman y estudian los campos la  naturaleza y la vida, Alquería y lo observamos todos y todas las personas que sentimos estas amenazas a la diversidad de la vida.

El efecto es generalizado. Cualquier conversación con gente del campo sobre la biodiversidad que les rodea suele contener la frase “por aquí antes se veían más pájaros”. Y también se encontraban, y capturaban con todo tipo de artilugios, lagartijas, se oía más a menudo el croar de las ranas y se disfrutaba con el deambular de las vistosas salamandras entre pozos, charcas y acequias. Todo esto está desapareciendo de los campos y de tu parque, Alquería

 La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha constatado en sus censos las disminuciones de aves comunes como gorriones, golondrinas, perdices y tórtolas, todas ellas protagonistas de veranos más biodiversos. Los incendios, la sequía y el fenómeno que multiplica estos dos efectos, el cambio climático, están detrás de las disminuciones de reptiles como las lagartijas y de anfibios como la rana común y la salamandra. Un análisis de 539 estudios científicos en el que participaron investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN/CSIC) permitió concluir que el 65% de las 313 especies de estos dos grupos evaluadas sufre los efectos negativos del cambio climático. No vamos por buen camino, Alquería.

¿Tanto nos cuesta respetar la vida?¿Estamos locos, Alquería?

¿Adiós a los insectos de tu infancia?.¿Conocen nuestros hijos los insectos con los que hemos
disfrutados y observado en nuestra infancia?. ¿Lo conocerán tus nietos?.

Casi un tercio de las especies de ortópteros (como saltamontes, grillos o chicharras) están amenazadas, algunas en peligro de extinción.

La sensación de estar perdiendo esta fauna que tantas generaciones asocian con su infancia, es más que eso, es una realidad. Y lo que es peor, junto a estos animales van desapareciendo, además, elementos básicos para el sustento de numerosos ecosistemas de los que dependemos todos los seres vivos.

¿Le estamos poniendo remedio o va a más, Alquería ?

“¿Es solo es una sensación popular o es algo que ya conocen y están estudiado todos los entomólogos que  hacen trabajos de campo e investigan. En sus estudios señalan que
casi un tercio de las especies de ortópteros evaluadas (saltamontes, grillos y chicharras, entre otros) están amenazadas, algunas en peligro de extinción.

 La transformación y destrucción del hábitat por un desarrollo económico salvaje  es sistemáticamente señalada en todos los estudios como la principal causa de esta hecatombe.

¿El ser humano nos estamos convirtiendo el principal enemigo de la Tierra, Alquería?

Las consecuencias sobre las redes tróficas que sustentan todo tipo de ecosistemas, también los agrarios, ganaderos y forestales, pueden ser fatales. Hay que pensar que la fauna invertebrada también actúa como controladora de plagas y alimento esencial del resto de animales.

Pero la destrucción del hábitat (urbanismo, agricultura intensiva, turismo agresivo…) no actúa sola como elemento distorsionador, también el abandono del campo y el cambio climático contribuyen a abonar este inquietante camino.

 El Atlas y libro rojo de los invertebrados amenazados de España propone para la península ibérica como vulnerables 69 especies de insectos, 30 en peligro de extinción y tres en peligro crítico. Mientras tanto, Juan José Presa catedrático de Zoología de la Universidad de Murcia y coautor de uno de los muchos informes y estudios recientes  advierte: “Es muy posible que, ahora mismo, tras un incendio o una fumigación intensiva de cultivos, estemos perdiendo a especies que ya estaban muy tocadas”. 

¿Alquería, se puede parar, es posible hacer algo?. ¿Sucede porque sí?, ¿Tienen causas? Cuáles son? ¿Podemos identificar éstas?. ¿Son causas locales o globales?. ¿Si son globales podemos actual localmente en nuestra Dos Hermanas?. ¿Hacen algo nuestras autoridades municipales?. ¿Lo tienen en cuenta en sus planteamientos urbanísticos y  de Modelo de Ciudad?. ¿Puedo hacer algo yo? ¿lo puedo hacer con los demás? 

Espero, sueño, deseo, Alquería, que las respuestas a estas preguntas y a otras muchas no estén ni se queden en el viento? 

Pepe Oliver 

(Datos obtenidos de diversos artículos de El País, Público y El Diario.es 

viernes, 15 de mayo de 2020

LA RIQUEZA DEL LENGUAJE ANDALUZ.



LA RIQUEZA DEL LENGUAJE ANDALUZ.
Sea por Andalucía libre.
*NO, NI NÁ: Tres negaciones, para una afirmación rotunda.
*Hoy estoy GUARNÍA. Y lo que más me gusta de estar guarnía es poder decir que estoy guarnía... Es una expresión que me encanta... como tantas otras que son tan nuestras.
*Como cuando una se harta de comer y acaba
ENGOLLIPÁ o cuando riegas las macetas más de la cuenta y las dejas ENGUACHINÁS...

Yo nunca pido churros, sino CALENTITOS...
* de niña nunca iba a las atracciones, sino a los CACHARRITOS...
 *A los amigos pesados se les dice JARTIBLES y cuando me tangaba del colegio lo que hacía era RABONA.
*A lo largo de mi vida he conocido a más APOLLARDAOS que tontos y a más ESNORTAOS que despistaos... pero nunca a ningún antipático, sólo a MALAJES o SABORÍOS...
* Aquí lo mucho es una JARTÁo una PECHÁ, y lo poco es una MIJITA... y la gente no pasea, DA VUERTAS...
* Lo que está muy suciO está EMPERCOCHAO y lo que limpias a fondo lo dejas ESCAMONDAO...
*Si se te va la olla te quedas MAJARÓN, y si das mucho la lata te llaman PEJIGUERA...
*Los borrachos, que son PAPAOS, no deambulan, sino que dan CAMBALLÁS...
*Y la gente no odia la mentira, sino el FALSERÍO... Lo roto está DESCUANJARINGAO y lo pasado de fechaREVENIO...
* Los cobardes sonJIÑAOS y lo muy visto está mu MANÍO...
Por expresiones como estas, y las miles que se quedan en el tintero, cada vez me gusta más el andalú... y quien diga que hablamos mal que aprenda a entendernos y verá como le coge el gusto.
Y que conste que lo que acabo de soltar no es ninguna tontería, sino una CHUMINÁ.
NO, NI NÁ: Tres negaciones, para una afirmación rotunda.
(Encontrado en la red, me encantaría poner el nombre de la autora)


 

"El Gran Enchufe". Cuentos Municipales.

 
"El Gran Enchufe". Cuentos Municipales.

Hubo una vez una ciudad, donde el trabajo  que existía en el municipio se repartía con el objetivo principal de conseguir fieles votantes que aseguraran la reproducción   de los que ostentaban el poder en el Ayuntamiento. Los que mandaban,  compraron un "Gran Enchufe" de cien millones de voltios, 40  megavoltios y 30 megamegavoltios para enchufar a todos los que ellos consideraban.  Así pensaban que conseguirían eternizarse  en el poder.

 Cuando llegaban las elecciones, sus actos  públicos  y las mesas electorales se llenaban  de trabajadores que ejercían de interventores del partido  del "Gran Enchufe", casi siempre solo, mientras tenían trabajo en el Ayuntamiento. 

Creían tener la fómula mágica para ostentar para siempre el Poder Municipal.

El voltaje se iba haciendo cada vez mayor y muchos técnicos  en "Enchufes Grandes" les hablaban del peligro de un gran cortocicuito en la ciudad, pero los dueños del poder confiaban mucho en el "Gran Enchufe",  y solo, a veces, les preocupaba y se  planteaban la posibilidad  que explosionara la red. 

El "Gran enchufe" era perfecto y nunca fallaría "se decían". 


Llegó un día que fué tal el gran  soporte   que tenía que realizar el "Gran Enchufe, que este  explotó y explosionó, la ciudad se llenó de chispas,  de oscuridad y suciedad al principio, parecía que la Ciudad iba a desaparecer
pero... entonces pasó algo extraño y nuevo ... a los pocos días, en vez de un apagón para siempre, la ciudad se iluminó más, mejor, con luces más económicas y que brillaban más.

 Desde entonces, los enchufes en esa ciudad solo sirven para dar luz.

 El "Gran Enchufe" pasó a ocupar desde entonces un lugar central en el "Museo del Tiempo que Fué" de la Ciudad, museo donde se recogen las cosas chungas, pero que funcionaron y estuvieron muy presente en la vida  de la Ciudad y donde los Ciudadanos y lugareños aprenden las cosas que no deben existir en la Ciudad del Presente y del  Futuro.

Pepe Oliver 

miércoles, 13 de mayo de 2020

La última flor de Orippo. Cuentos Municipales

La última flor de Orippo
Cuentos Municipales.
Pepe Oliver



Érase un vez en un Municipio cercano a la ciudad de Sevilla, llamado Orippo, que  allá por mediados de  los años veinte del siglo XXI  mandaba  un alcalde y un gobierno Municipal al que no le gustaban las flores.

Se propuso poco a poco hacerlas desaparecer  de su ciudad y tras poner mucho  empeño en sus largos años de gobierno consiguió en el año 2.024 que   no quedara ninguna flor en los espacios públicos de Orippo. Lo llenó todo de césped artificial de plático. Despidió a los jardineros y contrató a instaladores  de césped artificial.


-El Alcalde contestaba cuando le preguntaban en los plenos municipales o las gentes  por las calles-

¿Flores en mi ciudad? - Eso, ¿para qué sirve?- Cuesta mucho dinero mantenerlas y yo prefiero el césped de plástico que es más bonito y más limpio y cuando se estropea lo cambiamos  por otro y ya está. 
Además hemos muchos números y resulta mucho más rentable.


Pasaron años de gobierno hasta que llegó el  momento   en los que ya no quedaban flores. Las habían cortado todas y solo en alguna rotonda colocaban para fechas señaladas (Valme, Feria) flores que duraba los días de las fiestas y otras, (la mayoría) eran de plástico al igual del césped que desde hacía años habían colocado cada vez más  en los jardines y rotondas.

 Un grupo  de chicos y  chicas crecieron  extrañados y pregúntandose el por qué habían desaparecido las flores, recordaban y añoraban los colores y olores que habían visto y sentido cuando años atrás siendo aún  pequeños,  sus abuelos y sus papás lo llevaban a los parques o jardines de Orippo.

Pensaron  que una de las cosas más  importantes y hermosas  habían huído y desaparecido de su Ciudad.... las flores no habían podido revivir en Orippo.

Las gentes habían estado calladas... no habían protestado pero  paseaban mucho menos por las calles, los Parques y Jardines. Había desaparecido la alegría  y la belleza de éstos. Estaban más tristes y apagadas, no llevaban a sus niños al Parque... la ciudadanía se habiá resignado.

Un día, una joven llamada Julia, se encontró paseando  por el Parque de la Alquería  una pequeña flor que estaba naciendo en una  grieta de una calle de albero y corrió asombrada a decirles  a sus amigas y amigos que había visto nacer  una flor.
 ¿La última?

 El grupo de amigos y Julia ilusionados  se encargaron entre  todos, de cuidar la flor. Y la flor comenzó a revivir. 

Un día, unas abejas y mariposas  que también  estaban desapareciendo porque le faltaba el alimento de las flores  vinieron  a visitar a nuestra  florecita que ya se empezaba a crecer
Las abejas y mariposas  sabias empezaron a polinizar las plantas que escondidas se habían refugiados en espacios callados   para que no las cortaran, y seguían estando, aunque ocultas y furtivas en los parques y jardines de Orippo.

Pronto fueron dos flores; después cuatro… y después muchas, muchas, muchas... 

Los parques, jardines y rotondas de Orippo pronto  reverdecieron. Se llenaron de olores, colores, vidas en las plantas y de  animales e insectos, que alegres,  habían vuelto . Había ganado la vida.

El alcalde no se explicaba como todo su trabajo para hacer desaparecer las flores de Orippo se había ido al traste. 

Sus muchos asesores le  dijeron que no debería empezar una nueva campaña de destrucción de las flores porque había realizado encuestas y estudios que decían que había crecido un tropeciento por ciento las personas  mayores y los niños de Orippo que  visitaban los parques,   que los  niños y mayores   reían más y corrían por los jardines públicos y se veía  a mayores y niños mucho más  felices. 

Los asesores le  asesoraron  mucho (trabajo de los asesores) y le comentaron que si volvía a destruir las flores de los parques, rotondas y jardines de Dos Hermanas el estudio que habían realizado señalaba que perdería las elecciones. 
Esto le ayudó a recapacitar y llegar a la conclusión final. 
No haría desaparecer nunca más  las flores de Orippo.

Volvió a colocar a los jardineros despedidos y todos los vecinos y vecinas de Orippo  mayores y pequeños se sintieron mucho más orgullosos de su ciudad y ahora sí  se conjuraron para que nunca llegaran tiempos en los su Alcalde hiciera  que desaparecieran las flores de Orippo.

Pequeño relato homenaje al autor   del cuento  del mismo título.  

James Thurber (Estados Unidos, 1894-1961). "La Última flor"

 
 





martes, 12 de mayo de 2020

Manifiesto en defensa del andaluz. Asociación Andaluza de la Lengua





Manifiesto en defensa del andaluz.

(Manifiesto, y espacio para adherirse a éste) 

 Asociación Andaluza de la Lengua


Las y los abajo firmantes, tras los ataques que ha sufrido la portavoz del Gobierno de España, Dª María Jesús Montero, por expresarse en andaluz durante el ejercicio de sus responsabilidades institucionales y que no es sino el último ataque de tantos que ha sufrido cómo nos comunicamos oralmente en Andalucía, queremos manifestar lo siguiente:


La modalidad lingüística andaluza, el andaluz, forma parte del rico patrimonio cultural de Andalucía y, como tal, nuestro Estatuto de Autonomía recoge la necesidad de defenderlo y promoverlo.
  1. El andaluz es una parte fundamental de la identidad cultural de Andalucía y, en consecuencia, los ataques a nuestra conciencia lingüística son ataques que afectan al conjunto del pueblo andaluz en su totalidad, al margen de ideologías o posicionamientos políticos.
  2. Como hablantes de andaluz, tenemos todo el derecho a desarrollar nuestras vidas sin que se nos cuestionen nuestras cualidades, capacidades o profesionalidad por nuestra manera de expresarnos.
  3. El andaluz, en todas sus formas, resulta una herramienta tan válida como cualquier otra para comunicar con soltura y eficacia cualquier realidad en cualquier contexto y así debe ser reconocido y respetado.
  4. Negar estos hechos responde en exclusiva a una serie de prejuicios y estereotipos ideológicos contra todo lo andaluz que no reflejan la realidad de Andalucía distorsionan nuestra imagen como pueblo y que resulta urgente superar.

En consecuencia, consideramos oportuno abrir un debate sobre la necesidad de dotarnos de un andaluz –plural y diverso como lo es Andalucía– que prospere y sea respetado en los medios de comunicación, instituciones, sistema educativo y todo espacio que se pueda considerar público de una u otra forma.

 "No es sino el último ataque de tantos que ha sufrido cómo nos comunicamos oralmente en Andalucía", dice el escrito, suscrito porAntonio Rodríguez Almodóvar (escritor y miembro correspondiente de la RAE por Andalucía), Antonio Checa (director del Consejo Audiovisual de Andalucía), Daniel Escalona (presidente de la Junta Arbitral de Consumo de Andalucía), Pilar Távora (productora, guionista y directora de cine, teatro, televisión y flamenco), Juan José Téllez (escritor  y periodista), Antonio Manuel Rodríguez (escritor y profesor de Derecho en la Universidad de Córdoba), Manuel Ruiz Romero (historiador e investigador del andalucismo histórico) o Javier Aroca (periodista), entre otros.


lunes, 11 de mayo de 2020

Coronavirus y POLÍTICA. ¿Una oportunidad perdida?.Colectivo Prometeo


Goya: Duelo a garrotazos
Coronavirus y POLÍTICA. ¿Una oportunidad perdida?

Antonio Pintor Álvarez. Médico

Julio Anguita González. Político y profesor

Miembros del Colectivo Prometeo

ESPACIO DE REFLEXIÓN



        Como personas interesadas en el estudio de la conducta humana, desde la medicina uno y la política el otro, observamos con preocupación la actitud de los políticos de nuestro país ante la crisis sanitaria desencadenada por el coronavirus. Se puede decir que estamos ante una oportunidad perdida para la “POLÍTICA”, con mayúsculas, en pro del politiqueo en el peor sentido de la palabra. Resulta lamentable que ante una situación de extrema gravedad como la que tenemos, los representantes políticos en vez de unir todas sus energías en combatir la epidemia y sus consecuencias, las utilicen para un enfrentamiento fratricidamarcado por el insulto y la descalificación, generando un clima de agresividad y odio que se está expandiendo al resto de la población.
 

     Nos encontramos con un gobierno que, con mayor o menor acierto, intenta hacer frente a una de las situaciones más graves de nuestra Historia, frente al cual tenemos una oposición destructiva cuyo lema parece ser “mientras peor para el país, mejor para nosotros”.En este contexto, resulta interesante echar una mirada a los estudios de psicología social y funcionamiento cerebral para intentar comprender este tipo de conductas.

    En 1954, el matrimonio compuesto por los psicólogos Muzafer y Carolyn Sherif realizaron un experimento en el que intentaban vislumbrar las causas del odio entre grupos. Se trataba del conocido como “El experimento de Robbers Cave” por el lugar en el que se desarrolló, y cuyo nombre “Cueva de los ladrones” hace referencia a ocupantes “ilustres” como Jesse James o la banda de los hermanos Dalton, que la utilizaron como escondrijo en el siglo XIX. En este lugar aislado, los Sherif introdujeron a 22 niños de 12 años que no se conocían entre ellos y con un nivel de educación similar para realizar un experimento de tres semanas. Se formaron dos grupos que se enviaron a zonas diferentes del parque para que no interactuaran entre ellos, desconociendo cada grupo la existencia del otro. 

    Pronto se observó que tendían a organizarse para realizar las tareas comunes como hacer una barbacoa, señalar la zona de baños, pintar letreros, ponerse un nombre (Águilas uno y Serpientes el otro), etc., surgiendo la cooperación, la aparición de líderes y la organización jerárquica entre ellos de manera espontánea.

     Posteriormente se pasó a la fase de fricción, facilitando el encuentro entre ambos grupos y organizando actividades de competición entre ellos, observándose la aparición de actitudes negativas y hostiles hacia el grupo contrario. Recordemos que la pertenencia a cada uno de los grupos había sido aleatoria, que nadie se conocía previamente y que no existía ningún interés común entre ellos. A pesar de ello, cada uno se consideraba mejor y ridiculizaba al otro, acentuando el sentimiento de identidad grupal y de marcaje territorial. Se trata del “nosotros y ellos”, sentimientos de tribalismo muy arraigados en nuestros circuitos cerebrales durante miles de años de evolución en los que supuso una necesidad y ventaja evolutiva para la supervivencia.



    Finalmente, la última fase consistía en intentar reducir las diferencias que se habían propiciado en la etapa anterior, intentando diluir los límites entre el “nosotros/ellos”. Se utilizaron dos mecanismos: uno consistió en hacer intercambios temporales entre miembros de ambos grupos y el otro en ponerlos a cooperar para conseguir un objetivo que era importante para TODOS, como reparar el tanque que les suministraba el agua de bebida.

Lo que se observó fue que el conocimiento y la relación temporal mediante el intercambio no funcionaban, pues se mantenía la identidad de procedencia y seguían percibiéndose como “extraños”. En cambio, la necesidad de trabajar juntos en un objetivo común que beneficiaba a todos, facilitó que dejaran de verse como rivales y desarrollaran relaciones positivas y de cooperación entre ellos.

¿Qué nos enseña este experimento en relación con la conducta de los políticos de nuestro país ante la crisis del coronavirus?

      La primera conclusión del estudio es que cuando los grupos compiten entre ellos para conseguir metas u objetivos, se acentúan los sentimientos de pertenencia a cada grupo y aumenta la hostilidad hacia el otro, surgiendo con facilidad los prejuicios, la discriminación y el sentimiento de ser diferentes (cada grupo se considera en posesión de la verdad y los demás están equivocados). Esta situación se agrava cuando interviene la política, pues los estudios en neurociencia nos muestran que “la política une y ciega”, es decir nos vincula con los que piensan como nosotros y nos ciega ante los que lo hacen de manera diferente.

       Trasladados estos datos a la política de nuestro país, nos indican que los partidos (en este caso los de la oposición) no están trabajando en la lucha contra la enfermedad provocada por el virus (tarea que han dejado al gobierno) sino que su objetivo es simplemente electoralista y hacerse con el poder, lo que propicia un escenario competitivo en el que están utilizando, sin escrúpulos y una carencia absoluta de ética, todas las herramientas disponibles para ganar la competición: información manipulada, insultos con ataques y descalificaciones ad hominen, bulos y creación de un estado de hostilidad y odio hacia el gobierno.Todo ello en un intento, desgraciadamente con cierto éxito, de sembrar en la población la idea de que el daño causado por el virus lo ha provocado el gobierno y en especial su presidente, permaneciendo ciegos ante el enorme esfuerzo que el equipo de políticos y técnicos están haciendo para aminorar el impacto en la salud de la población. Un gobierno que, por primera vez ante una crisis, antepone la salud de los ciudadanos a la economía y los intereses de grupos privilegiados.

     La segunda enseñanza que se desprende del estudio es que solo cuando somos capaces de trabajar juntos para conseguir un objetivo de interés común, la conducta hostil desaparece, transformándose en colaboración y cooperación capaz de minimizar las actitudes de prejuicio y diferenciación que se dan entre grupos de personas. De manera que no son las diferencias entre las personas las que crean hostilidad entre grupos, sino cuestiones más practicas, como competir o cooperar, lo que determina la naturaleza de las relaciones intergrupales, y a su vez las actitudes, los prejuicios y los sentimientos de los miembros de un grupo hacia quienes pertenecen a otro.

      En este sentido la pandemia representaba una ocasión de oro pues, frente a un enemigo común con capacidad para infectar a todos sin distinción de ideología o clase social y del que nadie es responsable de su aparición, los grupos políticos han tenido la oportunidad y la obligación de cooperar en lugar de competir. Lamentablemente para TODOS, han optado por competir en lugar de cooperar.

       Aunque solo fuese por el egoísmo de eliminar la amenaza para la salud que el virus supone para el “nosotros parroquial” es decir, el grupo afín, deberíamos intentar reconsiderar las actitudes e intentar buscar la colaboración.

     Una manera de hacerlo, apoyándonos en la biología, sería tener alturas de mira y ampliando el círculo del “nosotros” hacer realidad el grito del himno andaluz que exclama: 

¡Sea por Andalucía libre (del coronavirus), España y la 

humanidad!!


      Afortunadamente en este combate contra el Covid-19 el gobierno, a pesar de estar en soledad con una oposición obstruccionista, negligente y electoralista, va camino de vencer el primer asalto. Sin embargo, resulta preocupante que se mantuviese esta situación de crispamiento y competición política ante el segundo asalto hacia el que nos enfilamos, la llamada fase de “desescalada”, pues las oportunidades para el conflicto se multiplican ante la ambigüedad de múltiples situaciones que la complejidad organizativa provocará.
 

No perdamos la esperanza pues aún tienen una oportunidad para hacer POLÍTICA, esperemos que la aprovechen y que “la miseria política no nos lleve a una política de miseria”.