domingo, 21 de junio de 2020

LA PROPAGANDA ULTRA EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS. (1ª parte) Una respuesta desde la izquierda: Razones y emociones en equilibrio.



LA PROPAGANDA ULTRA EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS. (1ª parte).
Una respuesta desde la izquierda: Razones y emociones  en equilibrio.

Pepe Oliver
La mentira, el bulo  y la propaganda maliciosa es el alimento, el  cuerpo y alma de la táctica de la extrema derecha.

 Las pretensiones ultras no son creíbles, repugnan y son despreciables para la mayoría de los ciudadanos, pero impactan, desquician y se acomodan a estados de ánimo que todos podemos  tener en algún momento. Vox  intenta que las combatamos con sus mismas armas. Que juguemos en su campo que olvidemoslas razones y verdades y que nos movamos exclusivamente con las emociones de símbolos, y conceptos abstractos.

 No busca convencer con razones (hacen usos de mentiras conscientemente)  sino llegar e interiorizar emociones y con ello crear grupos de adictos en torno a estas emociones. Y los crea. Tiene éxito de momento en sctores sociales muy conservadores de los arriba y en menor medida pero también en sectores perdedores de la crisis de los de abajo. 

 Conocedores y estudiosos  del lenguaje de las redes, saben que las  mentiras, los exabruptos, los bulos ejercen hoy en estas,    hegemonía sobre el lenguaje razonado y razonable.
  
No se les puede combatir desenmascarándolos solo racionalmente. La verdad "sola" no sirve para eso. La verdad tiene que ser un componente de cualquier discurso  político honesto  y honrado. Pero solo eso, un componente, una parte. 
La verdad razonada es necesaria e imprescindible pero hace falta llegar a las emociones  de un modo equilibrado con éstas.

Vox y las ultraderechas  varian muy poco  sus  tácticas ultras de propaganda en tiempos de pandemias y en tiempos mas normalizados. 
Cambian las mentiras y los bulos  pero no el uso como táctica de éstos.  

 Hay que  enfrentarse a  su propaganda siguiendo un modelo  que revise y aprenda que  trabajo para desmontar su propaganda no debe ser solo poner en evidencia las mentiras de Vox y las ultraderechas , sino también decirlo de manera que le demos vueltas a éstas, con razones y verdades  nobles, cotidianas  y cercanas  que lleguen a los corazones.

Decía Eduardo Galeano...
“El lenguaje que dice la verdad, es el lenguaje sentipensante… el que es capaz de
pensar sintiendo y sentir pensando…”. 

Quizás la insuficiencia de la izquierda  hasta ahora al enfrentarse a la propaganda y lenguaje de la ultraderecha  puede ser no haber entendido que  con solo la verdad y la razón no se vence al lenguaje muy elaborado, estudiado y usado con  importante éxito que juegan  con    las emociones y crean apoyos  e identificación grupal y social,  algo que han conseguido  con sus mentiras y bulos  cotidianos. Para ello:
 
HABRÁ TENER EN CUENTA:
1º-Lo primero es que la gravedad del momento (PANDEMIA) facilita  los propósitos de la ultraderecha y derechas varias. Estamos en momentos donde es muy   fácil que prenda el odio, la falsedad y la urgencia en una situación de restricciones de movimientos, una sociedad con miedos, prohibiciones, limitaciones al trabajo, al estudio  , así como llena  incertidumbres miedos  del futuro y repleta de rumores. Y buscar alternativas y formas de combatir la propaganda ultra adaptadas a la realidad sanitaria, económica y social de hoy.

2º.-Lo segundo, la ultraderecha y en nuestro país las derechas  sabían que eran muy difícil  llegar al desgaste político que llevara a la dimisión del gobierno de coalición. 

Las importantes y buenas medidas socioeconómicas del gobierno de coalición ha llegado al corazón y al cerebro de muchos españoles. Es un buen camino. Está en memoría de muchos  que en la anterior crisis los trabajadores, autónomos, pymes fueron los grandes olvidados y sobre quienes recayó todos los sacrificios de la crisis y los comienzos de la salida de ésta. (Hay que recordarlo mucho como respuesta positiva y alternativa, tenemos que hacer que además de saberlo nos emocionemos con estas  respuestas sociales que están  intentando solucionar o disminuir problemas claves de millones de españoles).

La ultraderecha y la derecha han intentado un  "golpe suave",   sus tácticas pasaban y pasan por  crear los clichés propagandísticos y  estados de ánimo que provocaran un desgaste importante del gobierno y que le hiciera caer,    pero saben que  si no es ahora  puede llegar después, cuando no sea la sanidad sino la economía la que domine la gestión. 

La primera fase "la sanitaria" ha acabado con una derrota dulce de las "derechas" pero saben y esperan que la crisis económica  que se avecina como consecuencia de la pandemía y su uso  dará lugar al momento propicio que  que  facilitará  el colapso del gobierno de coalición.

 Se juegan mucho, tienen mucho que perder, son los  representantes   de las élites que además  en nuestro país han considerado historicamente (más que en otros países europeos) que el poder  es una propiedad privada suya  y de su clase social y que  por tanto han sido despojados de un modo "ilegal" de éste.

Este gobierno, está planteando cambios importantes en derechos sociales así como derogación o reforma amplia de leyes...Reforma Laboral, Ley Mordaza, Lomce, Renta Mínima que atentan contra el poder y hegemonía de las élites y su modelo socio-económico neoliberal.

Vienen tiempos duros... pues  seguirán con su objetivo de derrocar al gobierno con "un golpe suave". No darán descanso.
Volverán nuevas maniobras intentando involucrar en líos judiciales y mediáticos a miembros claves del gobierno. Llegarán nuevas mentiras, bulos, seudoinformes...

3º.- La tercera, la ultraderecha y las derechas tienen un problema importante, y es  que  el camino de enfrentamiento sin comparación con el resto de los países europeos hacen  que sus tácticas están  suponiendo  para ellos más riesgos de los normales.

¿ La mayoría de la población  española está  cansada de la  negatividad, falta de propuestas, estridencia, insultos?.

¿ Se les puede volver en contra a nivel nacional e internacional ?

 ¿Está pasando? ¿En qué medida?

 Al menos las encuestas y algunos estudios de opinión señalan que el desgaste de la oposición es como mínimo igual o o mayor que el que de  momento está teniendo el gobierno .
 Más que nunca conviene aguantar, pero hay muchas  cosas que hacer  y hay que hacerlas. Nos jugamos mucho.

¿QUÉ HACER?. 
PROPUESTAS SOCIALES,ECONÓMICAS,UN LENGUAJE  POSITIVO y NO CAER EN LAS PROVOCACIONES ULTRAS.
(Lo intentaremos analizar y desarrollar en una 2ª parte).


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